El juez Osvaldo Barbero tendrá hoy en su despacho un aporte importante para avanzar en la investigación sobre el asesinato de Abel Beroiz. Se trata de la reconstrucción de los últimos movimientos del ex secretario general de Camioneros en la ciudad, 24 horas antes del ataque que derivó en su muerte. Ese día, Beroiz había estado reunido en la sede del sindicato con dirigentes de la conducción provincial para firmar un convenio de compra de un sanatorio para la entidad gremial. Entre quienes participaron de la cita aparece Raúl Luna, el ex secretario adjunto de los camioneros provinciales.
Esta información puede ser determinante ya que los investigadores judiciales creen que alguien muy cercano a Beroiz actuó como enlace para planificar el ataque y brindó a los criminales información sobre sus movimientos del día siguiente, de modo que lo interceptaran en la cochera del ACA de la plaza Montenegro.
La tarde antes. El abogado de la familia de Beroiz, Néstor Pujato, señaló que el 26 de noviembre, el día anterior al crimen, el sindicalista asesinado llegó a Rosario. A las 17 de ese día, fue a la sede del gremio de camioneros en Pasco 1043 para una reunión de la conducción provincial. En el cónclave, los dirigentes debían firmar un convenio para la adquisición de un sanatorio. Del encuentro participaron Raúl Luna, el entonces secretario adjunto; el secretario gremial, Daniel Usseglio, y el tesorero, Marcelo Dainotto, entre otros. Tres horas después, Beroiz se dirigió al hotel Plaza, en la cortada Barón de Mauá y San Luis. "Es evidente que alguien avisó que había venido a Rosario", sostuvo Pujato a La Capital.
Este dato cobra singular importancia ya que Beroiz venía habitualmente los martes y jueves a la ciudad, pero decidió adelantar 24 horas el viaje por la reunión que debía mantener en el sindicato. Entonces, se acrecienta la posibilidad de que alguien cercano al ex tesorero de la Federación Nacional de Camioneros haya preparado la logística del ataque.
Opositores. La hipótesis de que el homicidio de Beroiz fue ordenado por sectores opositores del gremio, que planeaban enfrentarlo en las elecciones que se realizarán dentro de dos meses, cobró fuerza con la detención del primer gremialista. Juan Dell’Arciprete, ex delegado sindical fue detenido el sábado a la mañana a media cuadra del Expreso El Impala. Beroiz lo desplazó de su lugar en la comisión directiva de la filial de Casilda en septiembre del año pasado. Quedó bajo la sospecha de ser uno de los instigadores del crimen por encargo y de haber colaborado en la materialidad del delito.
Sin embargo, el abogado del gremialista detenido, Daniel Terani, sostuvo ayer que en esta pesquisa "Dell’Arciprete es el cuatro de copas", en un intento por refutar que su cliente sea uno de los autores intelectuales del homicidio de Beroiz.
También negó que su defendido esté implicado en la ejecución material del crimen y que fuera uno de los autores intelectuales. "Sólo existe una llamada telefónica que lo vincularía (con el homicidio) ya que tanto Flores como el menor detenido no lo involucraron", alegó.
Un elemento técnico involucra al ex dirigente gremial: un contacto que el día después del crimen partió de su celular al de un familiar de Raúl Oscar Flores, el confeso autor material del crimen de Beroiz, que fue asesinado de ocho puñaladas y tres balazos el 27 de noviembre pasado en el estacionamiento del ACA. Sin embargo, una fuente allegada a la causa comentó que, en realidad, Flores llamó a Dell’Arciprete desde un aparato móvil que le pertenecía a un primo de su pareja.
Los de arriba. Terani señaló que no cree que su cliente haya actuado como intermediario entre los instigadores y los sicarios. "La decisión (por el crimen de Beroiz) la tomaron personas muy importantes (del sindicato). El ocupaba un cargo ínfimo en el gremio (era vocal suplente) y por eso no creo que le hayan encargado el crimen", sostuvo. También desvirtuó la teoría de que Dell’Arciprete tenía una motivación personal para intervenir en el plano intelectual del delito. "El no se veía favorecido con la muerte porque no podía reemplazarlo", consideró.
Luego de su detención, trascendió que el ex dirigente gremial planeaba fugarse. Su abogado lo negó. "De haber querido escaparse tuvo muchas oportunidades para hacerlo. No se presentó a comparecer en forma espontánea porque en el juzgado me dijeron que mi cliente no estaba comprometido", explicó.
Ante el juez. Dell’Arciprete irá a declarar hoy a la mañana. Desde el principio, sectores gremiales de camioneros opuestos a Luna lo acusaron de integrar el grupo de conspiradores contra Beroiz. Le atribuían circular armado con una pistola chica de calibre 6.25. Señalaron que él estuvo en una reunión en Rafaela donde se sacó la foto que apareció en la escena del crimen de Beroiz. Esa imagen, en ese lugar, le adjudican haberla tomado al dirigente Mario López o a la esposa de Alejandro Lazzaro, un dirigente camionero de San Lorenzo próximo a Luna.