Apenas 24 horas antes del inicio del debate, Astiz decidió echar a su abogado (Juan Aberg Cobo), diciendo desconocer la autoridad del Tribunal Oral Federal Nº5 para juzgarlo, pero se estima que los jueces le designarán un defensor oficial para que responda por sus delitos.
Astiz, conocido como "El Angel Rubio", se transformó en un símbolo de la dictadura: a él se le atribuye haberse infiltrado en un grupo de familiares de desaparecidos en la iglesia de la Santa Cruz y haber secuestrado a todos sus integrantes, entre ellos las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon.
Mañana tendrá que sentarse en el banquillo junto a otros 18 integrantes del Grupo de Tareas 3.3.2, que actuó en la Esma.