Traspié de la Constitución europea
La nueva Constitución europea, una de las más grandes iniciativas implementadas para amalgamar bajo una misma ley a 25 países del viejo continente, sufrió anteayer un duro traspié, al ser rechazada por más del 55 por ciento de los ciudadanos a través de un referéndum. En una primera lectura, resulta difícil entender por qué Francia, uno de los países fundantes y promotores de la Unión Europea, dijo “no” a la Constitución. Habida cuenta también de los innumerables beneficios que le prodigó, sean del orden económico, político interno o de estrategia internacional.