Los efectos nocivos de las fumigaciones en la población urbana es un problema que data de años en la provincia de Santa Fe, donde la regulación es autoridad de cada municipio. Sin embargo, el posible tratamiento del proyecto modificatorio de la actual Ley provincial 11.276 de Fitosanitarios podría estandarizar la regulación y brindar una solución a la población.
Esta semana apunta a ser clave en el marco de esa discusión que se da en la Legislatura santafesina por la modificación de la llamada Ley de Agroquímicos. Allí hay dos propuestas en torno a los límites que deberían fijarse para las fumigaciones en cercanías a cascos urbanos y escuelas rurales, una redactada en conjunto por el diputado provincial José María Tessa (Nuevo Encuentro) con la Multisectorial Paren de Fumigarnos, que estipula un sinnúmero de avances respecto a la vieja norma; y otra más laxa cuya autora es la legisladora socialista Inés Bertero, que incluso recorta las zonas protegidas de aspersiones.
El tema tiene preferencia en la sesión de la Cámara de Diputados provincial de este jueves 15 de octubre, y la comisión de Asuntos Constitucionales podría darle despacho para que llegue al recinto, tras una larga discusión en un tema complejo que toca intereses sensibles. “No es cualquier proyecto, hay mucho en juego porque están inmersos intereses de empresas del agro, organizaciones, y hasta las de los aeroaplicadores”, explicó el diputado de Nuevo Encuentro, autor de uno de los proyectos.
La iniciativa de Tessa busca preservar a la población de las aspersiones de agrotóxicos con la anuencia de Paren de Fumigarnos. En el texto se propone que se prohíba la venta libre de agroquímicos en la provincia y la aspersión aérea, y que la fumigación terrestre sólo se practique a partir de los 800 metros del límite de las localidades y al menos a 1000 de las escuelas rurales. “Actualmente está vigente la ley de 1995, donde son las autoridades de las comunas las que definen los límites. Con esto se va a estandarizar, y dará un gran progreso para poder evitar graves problemas de salud”, explicó Tessa.
Paren de Fumigarnos pidió el retiro del proyecto oficialista
El colectivo Paren de Fumigarnos, integrado por unas 100 organizaciones, viene solicitando el retiro del proyecto de la diputada socialista Inés Bertero, que reduce a sólo 200 metros el resguardo alrededor de los pueblos para las fumigaciones. Consideran que es “regresivo” ante la ley vigente, la 11.273 que ordena “un radio de 500 metros” libre de agroquímicos. En rigor, creen que la iniciativa de Bertero es un “proyecto tapón” para bloquear el de su colega Tessa, que propone limitar las fumigaciones a 800 metros de áreas urbanas y a 1.000 de escuelas rurales.
En tanto, otra cuestión que diferencia a las dos iniciativas es la antigüedad. La propuesta de Tessa de reforma a la ley 11.273 data del año 2013. El proyecto durmió dos años en la Cámara y perdió estado parlamentario por no contar con el apoyo del bloque oficialista. En mayo de este año, el legislador volvió a presentar el texto calificado por la Multisectorial como "el más democrático y mejor fundamentado que haya transitado por la Legislatura".
En este marco, el debate en el recinto de sesiones ya se postergó varias veces en Diputados. Estaba previsto para el 27 de agosto, y luego pasó para el 17 de septiembre, pero tampoco se dio. Y volvió a fracasar también la semana pasada. Todo indica que este jueves 15 de octubre se resolvería la cuestión.