La obra ordenada el máximo tribunal santafesino costó casi 1.600.000 pesos y consistió en la refacción de la planta baja y la fachada del viejo inmueble ubicado en la esquina de Belgrano y Córdoba.
Para una próxima segunda etapa está previsto reciclar _aunque con fondos provinciales_ la planta alta y la azotea del lugar para instalar allí una suerte de centro cívico que concentrará reparticiones públicas, la sede del Colegio de Abogados local y salas de conferencias y reuniones.
Veinte años en desuso. Así Firmat recuperará un edificio que estuvo en desuso por 20 años. La obra fue posible gracias a un proyecto que el diputado provincial firmatense Gabriel Real (PDP), impulsó en 2004 y se convirtió en ley provincial 12.358. La acción del legislador fue reconocida ayer con la entrega de una plaqueta recordatoria.
La norma permitió que el Poder Judicial tomara posesión del inmueble que, por entonces, pertenecía al Banco de Santa Fe residual (Sapem). Luego se suscribió un convenio con el municipio para elaborar el proyecto de remodelación, obra adjudicada a la empresa Eficon.
"La inauguración de un edificio propio para esta sede es concretar un anhelado y reclamado", recordó Gutiérrez, quien indicó: "No podemos soslayar que los tiempos actuales, marcados por la demanda de la sociedad y el incremento de la litigiosidad, hace menester elaborar y concretar respuestas eficientes y claras".
Tras reivindicar la ejecución de esta y otras obras encaradas por la Corte Suprema, Gutiérrez renovó el compromiso "en la necesidad de seguir avanzando en este proyecto transformador".
Vivir mejor. "Calidad, transparencia, excelencia -dijo- son los reclamos y el fin de satisfacerlo se constituye en desafío ambicioso pero posible y ciertamente gratificante, porque si lo logramos, seguramente todo respiraremos el clima estimulante de vivir mejor".
El funcionario subrayó que los acuerdos firmados con distintos sectores para la concreción de la inaugurada obra "fue producto del consenso donde nadie privilegió intereses particulares".
"Este edificio hacía 20 años que estaba abandonado, razón por la que para los firmatense su refuncionalización es hacer realidad un sueño", dijo el intendente firmatense Carlos Torres. En esa línea agradeció a la Corte Suprema de Justicia de la provincia por haber suscripto con la Municipalidad "el convenio para concretar la obra" así como al diputado Real, quien "fue el impulsor de esta idea, a los legisladores que acompañaron el proyecto de ley y a todos los que trabajaron mancomunadamente para hacer realidad este emprendimiento".
"Coincidimos -acotó- con el presidente de la corte en que hay que buscar consensos y propiciarlos, pero no hay que dejar de pensar en la sociedad civil que no está mirando y que quiere tener todos los días una Justicia más ágil y eficiente. No es suficiente con tener edificios cómodos y confortables, la gente espera que la Justicia sea eficaz para solucionar los inconvenientes". Del acto también participaron el senador del departamento General López, Ricardo Spinozzi, y los diputados provinciales de la misma jurisdicción territorial, Gabriel Real, Alfredo Menna, Jorge Lagna y Martín Labbé.