Las empresas condenadas fueron la automotriz Ford Argentina y la concesionaria Rayco SRL, de la localidad santafesina de San José de la Esquina, que deberán pagar a la familia damnificada 82 mil pesos en concepto de daños y perjuicios más los intereses de los últimos siete años.
En cambio, la compañía Firestone, fabricante de los neumáticos defectuosos, no fue demandada porque pagó en su momento 120 mil pesos a la familia accidentada.
El accidente ocurrió en 1998 cuando una familia viajaba de vacaciones en una camioneta Ford Explorer XLT último modelo, por la autopista Buenos Aires-Mar del Plata.
Todos sufrieron graves heridas, especialmente el conductor, que estuvo a punto de perder la vida, según consta en el expediente, informó el portal Tiempo de Justicia, de Rosario.
La Ford Explorer estaba equipada con llantas de aleación liviana de 15 pulgadas y cubiertas radiales de acero. El vehículo dio varios tumbos luego que explotara uno de los neumáticos, según consigna el sitio informativo.
El juez Civil y Comercial Hernán Carrillo dispuso condenar tanto a Ford como a Rayco al considerar que "la obligación del vendedor no se limita a comercializar el vehículo sino que debe asegurarse de evitar daños y tomar conocimiento de las deficiencias del rodado".
Luego de diez años de proceso judicial la causa acumuló doce cuerpos y más de mil fojas. El matrimonio, con el patrocinio del abogado Víctor Suárez, inició la demanda contra la automotriz y la concesionaria, pero no contra Firestone porque la empresa de neumáticos les pagó la suma de 120 mil pesos.
Según consta en la causa, indicó Tiempo de Justicia, las cubiertas que le colocaron a ese modelo de Ford carecían de una capa de nylon y en consecuencia podían estallar a más de 120 kilómetros por hora, a pesar de que el neumático tenía una especificación que lo hacía apto para circular a una velocidad sostenida de hasta 180 kilómetros por hora.
Además, aparentemente la empresa Ford habría aconsejado una presión de inflado y el fabricante de la cubierta un nivel superior.
El caso de los neumáticos defectuosos tuvo gran repercusión internacional, ya que a finales de la década del 90 y principios de la actual se produjeron numerosos accidentes, muchos de ellos fatales, en los Estados Unidos y países de América Latina.
Por eso Ford recomendó a todos los propietarios de la Explorer cambiar los neumáticos. (DyN)