En su lugar, procesó a un automovilista y a un camionero, sobre quienes consideró recae "la responsabilidad" del accidente "en su casi totalidad" e hizo referencia a actitudes imprudentes de los mismos. Además, el dictamen asegura que de la ladrillera emanaba "vapor de agua" y no humo como se había afirmado y establece que el peaje tomó los recaudos a su alcance para evitar más accidentes.
Con el voto de Ernesto Martín Navarro y las adhesiones de Elena Ramón y Otto Crippa García, la Cámara de Apelaciones revocó el procesamiento dictado por el juez correccional Nº3, Horacio Benvenuto, quien había encontrado responsables de quíntuple homicidio culposo y lesiones graves en concurso real a un camionero, un automovilista, el dueño de la fábrica de ladrillos, el supervisor de Vial 3 y dos empleados de la concesionaria vial.
En la instrucción de la causa (que acumula 12 cuerpos) los testigos y las propias víctimas habían declarado que aquel 12 de julio a la madrugada, además de niebla había humo proveniente de Cerámica Arroyo Seco, ubicada a la altura del kilómetro 269 de la autopista a Buenos Aires. También subrayaron que los sistemas de seguridad de peaje no funcionaron y que los auxilios tardaron demasiado tiempo en llegar al lugar del siniestro.
Ahora la Sala III revocó las imputaciones que pesaban sobre el supervisor de Vial 3 Pablo del Vecchio, los empleados del centro de atención al usuario de la concesionaria Rita Benítez y Esteban Ferri y el titular de la ladrillera, Oscar De Luise.
Por el contrario, los magistrados ratificaron lo actuado por Benvenuto en relación al camionero Orlando Mesa (que impactó contra un ómnibus Chevallier) y al automovilista Mariano Velázquez.
"Es sensato y ajustado a la lógica enderezar las líneas investigativas y de atribución de responsabilidad a la empresa vial y a una cerámica, cuando en verdad no está probado ni siquiera en grado de probabilidad, que la humeada blanca -que era vapor de agua- hubiera sido llevada por el viento hacia la autovía", argumenta el fallo en segunda instancia para agregar: "No nos olvidamos de los que piloteaban vehículos desentendiéndose y despreciando las condiciones climáticas. Es de toda obviedad que ante un manto de niebla, se deben intensificar las precauciones adaptando la velocidad a las condiciones de visibilidad".
Aquella madrugada del 12 de julio del año pasado, hacia las 6, la treintena de vehículos que circulaba por la autopista a Buenos Aires a la altura de Arroyo Seco se topó con una trampa mortal. Cinco muertos y 50 heridos fue el saldo del accidente. Más acá en el tiempo, las colisiones múltiples en la autopista volvieron a producirse con saldos fatales. Las estadísticas de 2007 en materia vial indican que en Santa Fe falleció más de una persona por día en las rutas.