Expresamos nuestro compromiso de denunciar cualquier violación del Estado de Derecho y repudiamos el Terrorismo de Estado.
Sostenemos como política gremial, la establecida desde 2014 por el Colegio de Abogados de Rosario, cuando por primera vez en su historia se constituyó como querellante en juicios de lesa humanidad cuando la víctima haya sido un abogado.
Resaltamos la labor de los abogados patrocinantes de las querellas en causas de lesa humanidad.
Privilegiamos la sacralidad de la vida y la realización de los derechos humanos.
Debemos comprometernos con la defensa permanente del Estado de Derecho y la plena vigencia de los Derechos Humanos plasmados en el respeto a la vida, a la libertad, a la identidad, al debido proceso, al juez natural, al derecho a la defensa, a la libertad de expresión.
Con fuerza debemos defender la libertad, sin la cual como decía Couture, no hay Derecho, ni justicia, ni paz.
No hay sociedad sin libertad, razón por la cual el cometido de los abogados es de una virtualidad que trasciende el mero interés individual de las personas que accidentalmente podamos asesorar o patrocinar para prender en la comunidad toda.
Hoy más que nunca, a 40 años, reiteramos nuestro apoyo comprometido con la búsqueda de la verdad en todos los procesos judiciales en trámite donde se ventilan delitos de lesa humanidad cometidos durante aquel oscuro e ilegal período, con miras a la consecución definitiva de una paz verdadera, fraterna y duradera y, como siempre, estimamos que esta es, como cada día, una oportunidad de reiterar nuestro compromiso con la democracia.
Por la memoria, la verdad y la justicia.
Y por nuestros colegas
Juan Máximo Ferrarons, muerto el 9 de septiembre de 1974.
El 30 de septiembre de 1975 Felipe Rodríguez Araya y Luis Eduardo Lescano fueron secuestrados de sus domicilios en la noche y aparecieron muertos en Ricardone.
El Negro Lescano tenía más de 40 tiros en su cuerpo.
Felipe fue horriblemente mutilado.
María Concepción de Grandis secuestrada de su estudio jurídico en Villa Constitución el 16 de octubre de 1975 y hallada unos días después en la estación Monte Flores a unos 30 km de Rosario, con los ojos vendados con cinta plástica y signos de violencia y balas.
César Raúl Tabares, desapareció el 6 de enero de 1977. Nada más se supo de él.
Eduardo Héctor Garat, desapareció, fue secuestrado el 7 de abril de 1978 en España y Santa Fe. Nada más se supo de él.
Transparencia Gremial
Rosario, 24 de marzo de 2016.
