En ese marco, uno de los fiscales de la causa, Carlos Cobani, explicó al medio Dos de Punta: “calculamos que para fines de septiembre o principio de octubre estaríamos en condiciones de formular un pedido concreto de llamado a indagatoria”.
Respecto a los posibles imputados, el fiscal explicó que “es lógico que el presidente sea uno de los posibles imputados” en atención a que firmó documentos. De esta manera, queda claro que los fiscales estarían trabajando en pedir la indagatoria a aquellos denunciados que tuvieron firma durante la gestión.
También opinó Ana Rabín, la otra fiscal en la causa, y explicó su sensación: “lo tomamos como otras causas que interesan a la opinión pública y en la medida que uno como profesional siente que hace lo correcto y toma medidas respecto a lo que se ha trabajado. Es importante estar seguro de lo que uno determina”.
Da la impresión, escuchando y leyendo a los protagonistas de la investigación, que estaríamos cerca de dar un paso importante en el proceso. Si bien luego de la declaración indagatoria restan instancias claves hasta llegar al juicio, la posibilidad concreta de evitar la prescripción siembra esperanzas en todos los leprosos que buscamos justicia.
Ahora bien, también hay dudas y cautela, porque conocemos la impunidad con la que estos bandidos se manejaron durante años. En primer lugar, ¿por qué los fiscales esperan hasta octubre con la cantidad abrumadora de pruebas que constan en el expediente? Y a la vez, ¿es justo que queden afuera del proceso penal dirigentes que ocuparon lugares claves en el plan sistemático de saqueo lopecista?
Esta última cuestión y en conjunto con los próximos reclamos que se abran tras el paso que significa la indagatoria, serán las banderas que enarbole el conjunto del Pueblo Leproso que seguramente se movilice a los tribunales cuando López sea obligado a dar explicaciones frente a la jueza.
En conclusión, seguiremos a la espera de Justicia en una causa trascendental para la sociedad toda, valorando que se produzca este paso procesal, pero en estado de protesta para que prontamente podamos arribar a un juicio que consecuentemente nos lleve a la verdad.