Con puntualidad suiza, el gobernador Hermes Binner llegó un minuto antes del horario previsto para la cita. Bajó las escaleras de la Casa de Gobierno junto al ministro de Justicia, Héctor Supertti, y cruzó la Plaza de Mayo caminando. En el primer piso de Tribunales lo aguardaba la Corte Suprema de Justicia con asistencia perfecta: el presidente Roberto Falistocco, Rafael Gutiérrez, María Angélica Gastaldi, Eduardo Spuller, Mario Netri y el recién llegado, Daniel Erbetta. También estuvo el flamante procurador Agustín Bassó.
Fue el primer encuentro desde que Binner se hizo cargo de la gobernación, y se llevó a cabo por su expreso pedido. La audiencia desató más de una especulación sobre los temas que allí podían abordarse. Pero el propio Binner bajó la expectativa, cuando El Litoral lo consultó antes de ingresar.
"Se trata del diálogo que tiene que haber entre los distintos poderes. Es un encuentro formal, de presentación. Estamos comenzando el año y nos parece importante que tengamos una reunión de diálogo entre el Ejecutivo y el Judicial", respondió. Binner recordó que en su propio discurso frente a la Asamblea Legislativa ante la que juró, reconoció la "independencia que debe existir entre los diferentes poderes, pero también el diálogo que se tiene que dar entre ellos"..
Conclusión
Tras una hora y media, el vocero de la reunión fue también Binner. "Excelente, muy bien", fueron los calificativos elegidos por el gobernador para contar cómo le había ido. "Fue una muy buena reunión vinculada con esta necesidad de entablar un diálogo entre el Poder Ejecutivo y Judicial, a los efectos de intercambiar opiniones sobre los temas esenciales de la provincia. Y en este mismo marco, vamos a tener una reunión con las autoridades del Poder Legislativo en el mismo sentido", adelantó.
A la hora de enunciar dichos temas habló de la modificación de pautas de la Justicia, para que sea "ágil y con respuestas rápidas para las demandas de la población". Ejemplificó con el nuevo Código Procesal Penal, y aclaró que "varios aspectos tienen que dilucidarse para que su aplicación sea eficaz".
Consultado sobre el grado de receptividad que halló en la Corte para concretar tales reformas, aclaró que "no se trata de una cuestión de obediencia a ninguno de los otros dos poderes", sino de poder dialogar. "Esto no significa que los criterios nuestros o de ellos sean inmodificables, sino que en el curso de los acontecimientos vamos a ir perfeccionando los métodos para poder tener una mejor justicia", afirmó.
También aludió a su decisión de cambiar la manera de elegir a los integrantes del máximo tribunal. "En ningún momento dijimos que íbamos a actuar sobre los ministros de la Corte, sino sobre las formas con las que ellos eran elegidos. Creemos que éste es un poder que tiene que ir mejorando como los demás, y eso se va a poder lograr con la participación de la ciudadanía", fundamentó.
Contexto
El gobernador habló de un encuentro formal, pero imaginar cómo serían las diferentes reacciones puertas adentro era una cuestión inevitable. Binner había sido muy crítico del funcionamiento del Poder Judicial y de los mecanismos para integrarlo . "Si soy gobernador haré con la Corte lo mismo que hizo (Néstor) Kirchner a nivel nacional", había prometido en campaña. Y entre sus primeras medidas después del 10 de diciembre, incluyó una nueva forma de elegir tanto a los jueces como a los propios ministros del Tribunal.
Pero también había cuestionado a algunos de sus integrantes. En 2006, consultado sobre la decisión del juez Jorge Patrizzi de desestimar cualquier grado de responsabilidad de Carlos Reutemann en las inundaciones de 2003, Binner aseveró: "No me sorprende la decisión del juez. No me sorprende este Poder Judicial, presidido por un primo de Reutemann (Rafael Gutiérrez), que tiene un procurador que fue ministro de Reutemann (en relación al ex procurador Jorge Bof) y saltó a la Justicia como quien se cambia la camiseta".
Una de las versiones que había trascendido ayer era que Binner pediría informes a la Corte sobre el estado de aquella causa y de la que investiga los sucesos violentos de diciembre de 2001. Pero eso no ocurrió. Al parecer, Binner prefirió no empezar profundizando heridas; más bien, intentando encauzar una relación por lo menos en términos formales que hasta pueda allanar el camino para volver después sobre los temas controvertidos. Lo cortés no quita lo valiente; el encuentro habría gozado de una notable distensión. Igualmente, Binner dejó un "ni" de respuesta para una pregunta insistente de El Litoral: ¿Se sintió cómodo en la reunión?
Anuncian plan
Hermes Binner adelantó ayer que la próxima semana, anunciarán una serie de medidas para contrarrestar el nivel de violencia e inseguridad que padece esta ciudad.
"Nos preocupa el alto índice de crímenes que tiene Santa Fe. Tenemos una incidencia de 25 homicidios cada cien mil habitantes. Eso tiene que ver con una situación de extrema marginalidad y con la presencia de rencores y odios que lo único que hacen es que se haya justicia por mano propia. Esta situación hay que cambiarla lo antes posible. No va a ser fácil, pero estamos trabajando fundamentalmente en un plan que lo vamos a dar a conocer la semana que viene", precisó.