La utilización de la palabra unidad por parte del Colegio de Abogados para designar una lista que históricamente nucleó a la totalidad de las propuestas electorales vigentes, actualmente es engañosa e induce a error a los colegiados, puesto que tal como lo determina la ley vigente, las designaciones profesionales -en este caso, de la lista electoral- debe conservar en forma uniforme su capacidad distintiva y en ningún modo generar confusión respecto de su origen y pertenencia.
La buena fe de todos los sufragantes se encuentra afectada.
Vemos que solo cuatro agrupaciones integran esta lista, a su vez que utilizan a las Comisiones solo para fines electorales, desvirtuando sus objetivos.
Es preocupante la participación de la agrupación que pertenece al poder ejecutivo provincial y municipal, interviniendo en cuestiones colegiales y partidizando el Colegio. Como así también las contradicciones política – ideológica a nivel nacional en el tema democratización de la justicia,.