El juez federal de Rosario, Omar Digerónimo, librará hoy una decena de órdenes de detención contra personal subalterno que revistó en los centros clandestinos de la ex Fábrica Militar de Armas Domingo Matheu de Ovidio Lagos al 5200, y la Quinta de Funes. Se trata de suboficiales de la policía y el Ejército y varios civiles que formaban parte de los grupos de tareas que operaban en ambos centros. Por otro lado, el magistrado le tomará hoy declaración indagatoria a Juan Daniel Amelong, uno los responsables de la Quinta de Funes, cuya detención fue ordenada junto otras seis el último lunes. El juez postergó 24 horas su declaración accediendo a un pedido del detenido que solicitó este tiempo de gracia para nombrar a su defensor. Amelong pasó su segunda noche de encierro en el Batallón de Comunicaciones 121 en la zona sur de Rosario ya que la Policía Federal dijo que no disponía de espacio suficiente en su sede de 9 de Julio al 200. Amelong se había presentado detenido el lunes por la tarde en el Comando del Segundo Cuerpo de Ejército de Sarmiento al 1300. En tanto se libró ayer una nueva orden de detención para Aníbal Ferrero, quien fuera comandante del Segundo Cuerpo en 1976. El pedido fue casi un formalismo porque las informaciones que se manejaban en el juzgado extraoficialmente daba cuenta de la muerte del militar.
Ayer en tanto se confirmó que dos de los siete ex militares cuya detención se había pedido, estaban fallecidos. Es el caso de Edgardo Juvenal Pozzi y de Hugo Vidarte. En este mismo sentido se conoció ayer que el ex comandante del II Cuerpo Luciano Jáuregui está con detención domiciliaria, afectado por el Mal de Parkinson a disposición del juez federal Nº 4 de Capital Federal al igual que Oscar Pascual Guerrieri quien está detenido en instalaciones del Primer Cuerpo de Ejército. Este último podría ser traído el próximo lunes a declarar ante el juez federal que pidiera su detención.
Finalmente la Policía Federal informó al juez no habia podido dar con el paradero de Rubén Fariña, ex coronel de la inteligencia militar, ni con la del ex teniente coronel Enrique Jordana Testoni, quien revistaba como director de la Fábrica de Armas.
Ayer por la mañana Juan Daniel Amelong fue trasladado por efectivos de la Federal al juzgado de Digerónimo donde pidió formalmente 24 horas de tiempo para designar a su abogado defensor. Para esta figura podría optar entre un profesional del ámbito privado o por un defensor oficial. En este sentido se especulaba con que el mismo detenido podría defenderse por si mismo habida cuenta de su matrícula en el foro local pero nadie se animó a confirmar la versión. Es más, fuentes tribunalicias recordaron que el propio juez podría denegarle esa posibilidad si en la práctica comprueba que su propio patrocinio no afecta su derecho a la defensa.
Fuentes de la investigación admitieron que tanto Amelong como los sucesivos detenidos en estas dos causas, podrían ser alojados en el Batallón 121 en Lamadrid y Ayacucho, ya que la Policía Federal aseguró no tener lugar disponible en su delegación de 9 de Julio al 200. En este caso se aseguró judicialmente que la responsabilidad de la custodia recaerá sobre el jefe de la unidad militar quien deverá velar por la integridad y la permanencia dentro de ese perímetro de los distintos detenidos. Esto se aplicaría obviamente a quienes hayan tenido rango o jerarquía militar, pero nada se dijo sobre la actitud a adoptar con los civiles.
“Siento que este fallo nos reconcilia un poco con la Argentina después de haber sido expulsados, no comprendidos. Y por tener que vivir tiempo en los que ser una víctima era como una vergüenza. Hoy la justicia ha evolucionado, y es hora de que los que sobrevivimos podamos contar lo que ha ocurrido. Simplemente para que la historia no sea la que cuentan los asesinos”, dijo Adriana Arce, sobreviviente de la Fábrica Militar.
Fuente:www.rosario12.com.ar