La Justicia habilitó a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) a investigar operaciones sospechosas de cerca de 200 contribuyentes de grandes ingresos que incluyen compañías locales e importantes empresarios.
La Cámara en lo Criminal y Correccional Federal rechazó un fallo de primera instancia que le impedía al organismo recaudador avanzar sobre el expediente de la causa contra Hernán Arbizu, el ex vicepresidente del JP Morgan detenido el año pasado por una estafa millonaria. (Para ver el fallo completo, consulte el documento relacionado en esta misma página).
Arbizu presentó una lista con los nombres de clientes que habrían efectuado transacciones irregulares en el exterior, entre los que se mencionan al Grupo Clarín y Ernestina Herrera de Noble, Plus Petrol, Pampa Holding, Consultatio, Tomás Constantini, Jorge Priu, Miguel Melhem y María Rosa Cartellone.
Hasta el momento, el organismo no podía utilizar la información de ese documento porque si bien había sido presentado ante el Juzgado de Primera Instancia Nª 12, a cargo de Sergio Torres, no se le había permitido.
La Cámara hizo lugar al pedido de la AFIP, según trascendió este jueves en la Justicia, y revocó el fallo de primera instancia.
Los magistrados Horacio Cattani y Martín Irurzun entendieron que el juez Torres "no fundamentó legalmente el rechazo" para que el organismo pueda tomar vista del expediente.
De esta forma, se abre la posibilidad de que el organismo dirigido por Ricardo Echegaray sea querellante en la causa, debido a que tiene la función de chequear el origen de los fondos y la declaración en el país de las cuentas mencionadas por el banquero.
La causa se originó cuando el JP Morgan presentó una demanda civil contra Arbizu en una corte de Nueva York, por malversación de fondos por unos u$s2,8 millones a un cliente y más de 10 transferencias ilegales entre 2006 y 2008.
Luego surgieron otras acusaciones de estafa, presuntamente ocurridas con anterioridad, cuando operaba en el banco suizo UBS. Las causas, en suma, alcanzarían la importante cifra de u$s5,4 millones.
Puntualmente, en la demanda presentada en Manhattan, el banco JP Morgan acusó a Arbizu de arreglar que los fondos fueran transferidos a una cuenta de cliente de UBS, de donde también habría sustraído dinero.