El resarcimiento económico surge de una demanda interpuesta por Osvaldo Francisco C. por un hecho ocurrido en febrero de 2015. Aquel día, a las 13, el demandante caminaba por Oroño en dirección sur y al llegar a la esquina de Mendoza pisó un hierro que sobresalía unos 15 centímetros de la vereda, lo que le produjo la rotura del tendón de Aquiles y por lo que posteriormente debió ser operado.
La Municipalidad de Rosario debió responder a la demanda debido a que las calles forman parte de los bienes de dominio público, mientras que el consorcio de propietarios del edificio debió hacerlo por tener la obligación de mantener el frente del edificio en condiciones.
La indemnización dispuesta por el tribunal tiene como objetivo resarcir al demandante debido a los problemas que le trajo aparejado el accidente: la imposibilidad de trabajar, daño físico, moral y gastos médicos.