La Cámara Penal de Rosario confirmó la condena a 10 años y 8 meses de prisión impuesta a Deolinda Susana Maderna por el crimen de su amante en un motel de Venado Tuerto. La sentencia había sido apelada por la defensa de la mujer, cuyos argumentos se escucharon en una audiencia pública acorde al nuevo sistema procesal de la provincia. Pero el planteo no prosperó. Los jueces de la Sala I del Tribunal de apelación consideraron que no pudo ser otra persona quien efectuó los cuatro disparos que mataron al empleado municipal Juan Leandro Chazarreta en julio de 2008.
En el fallo, los integrantes de la Sala I, Alfredo Ivaldi Artacho, Ernesto Pangia y Carina Lurati, dispusieron que la mujer sea detenida, ya que llegó a esta instancia en libertad. Maderna, de 33 años, había sido condenada en un juicio oral por el juez Omar Guerra. Al apelar, su defensor planteó que a la víctima le efectuaron los tiros mortales cuando su clienta ya no estaba en el motel. Pero el fiscal de Cámaras Guillermo Camporini pidió confirmar la sentencia.
Ultimo encuentro. El crimen ocurrió el 16 de julio de 2008 en una pieza del motel CC, en las afueras de Venado Tuerto, en el cruce de las rutas 8 y 33. Chazarreta, de 59 años, llegó allí cerca de las 8 con una mujer e ingresaron a una habitación. Cuando se cumplió el turno, alrededor de las 10, el encargado llamó a la pieza pero nadie respondió. Se acercó entonces a la puerta y escuchó "ronquidos". Regresó a las 11 y se encontró con el cadáver del empleado municipal, desnudo y sobre un charco de sangre. A su lado había un revólver calibre 32. Deolinda, para entonces, se había presentado en una comisaría y dijo que Chazarreta se había suicidado dfrente a ella. Al comprobar que el hombre tenía cuatro agujeros en el cráneo quedó detenida.
Un desconocido. En la apelación el defensor de la mujer, Santiago Ruiz, planteó que Chazarreta no tuvo los cuatro disparos en forma simultánea, sino que se disparó dos balazos delante de su cliente, luego la mujer se fue del lugar, él sobrevivió algunas horas y finalmente un desconocido que entró a la pieza efectuó los otros dos tiros mortales. Eso, para el defensor, fue entre las 12 y las 13, cuando la mujer ya no estaba.
Pero al valorar las pruebas, los camaristas tuvieron en cuenta que "ninguna pauta deja entrever que otra persona haya sido autora de los disparos". Consideraron que todos los tiros fueron realizados en similar dirección, con la misma arma y a unos 30 centímetros de distancia de la víctima. "Si ambos estaban en el mismo cuarto, el sentido común indica que la mujer fue autora de los disparos", señalaron.
También remarcaron que "nada permite deducir que otra persona haya entrado al lugar con designio homicida". Concluyeron que todos los disparos fueron realizados por Deolinda y que luego la mujer se fue del motel. Según el fallo, Chazarreta no murió en el acto y los "ronquidos" fueron sonidos emitidos por la víctima en su agonía.