"En la práctica (con la aprobación del Senado), la policía ya no podrá detener a una persona por ser transexual, ni a una mujer por estar parada en una esquina ofreciendo sexo", resumió en diálogo con La Capital la diputada socialista Lucrecia Aranda, coautora de la iniciativa junto a las legisladoras Alicia Gutiérrez (SI) y la ex diputada del PPS, Miriam Benítez.
Aranda consignó que "en términos políticos" la iniciativa conlleva "un mensaje en dos sentidos: por un lado que no se puede discriminar a las personas por su orientación sexual o por identidad de género y por otro que la decisión del poder político es dejar de perseguir a las mujeres en situación de prostitución que no cometen ningún delito y que no ponen en riesgo la seguridad de los ciudadanos. Hay que centrar los esfuerzos en perseguir al proxenitismo y la trata de personas que sí ponen en riesgo la existencia de mafias", diferenció.
Como adelantó ayer este diario, Diputados le dio luz verde anoche en el recinto de sesiones a un dictamen consensuado en comisiones que resultó aprobado por unanimiadad tanto en general como en particular. Oficiaron como miembros informantes las diputadas frentistas Aranda y Gutiérrez del SI, en tanto adhirió Luis Rubeo por la opositora bancada del Frente para la Victoria.
Consultada sobre el desenlace parlamentario que podría tener la iniciativa que pasó a consideración del Senado, Aranda consignó su convicción de que la Cámara alta "no va ser insensible ni ajena a la situación de una sociedad que hoy es más consciente de que quienes persiguen a la prostitución no organizada favorecen de alguna manera estas redes que no son ajenas a las desapariciones de niñas y mujeres".
La media sanción del proyecto derogatorio de los artículos 83, 87 y 93 del Código de Faltas fue celebrada por integrantes de las asociaciones Ammar (mujeres meretrices), además de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y la organización Vox (minorías sexuales), entre otros.