Desde el Concejo Municipal de Rosario se elevan voces para que el local de la firma internacional Mc Donald’s, ubicado en la intersección de las peatonales Córdoba y San Martín, cumpla con la normativa de disponer un baño para personas con discapacidad. También se pone la lupa sobre el bar “Quitapena”, ubicado frente al río Paraná, donde días atrás se produjo un polémico hecho con un joven con dificultades motrices.
Concretamente, desde el cuerpo legislativo piden que el negocio de comidas rápidas Mc Donald's del microcentro cumpla con la construcción de un baño para discapacitados en la planta baja.
En el año 2013, Mc Donald's se comprometió a poner en funcionamiento el servicio para personas con distintas dificultades físicas, pero a dos años del anuncio, sigue sin concretarse.
Además, esta semana se conoció un episodio en el bar “Quitapena”, que está ubicado en la zona del Parque España, frente al río, que tampoco cuenta con baño adaptado.
“Si verdaderamente queremos una Rosario inclusiva -afirmó la concejala Schmuck- tenemos que ser estrictos en los controles y sanciones y no dejar pasar graves incumplimientos que van en contra del pleno ejercicio de derechos y libertades en igualdad de condiciones”, señalaron.
En consecuencia, se presentó un pedido de informes por el que solicita que el Departamento Ejecutivo remita al Concejo la cantidad de actuaciones realizadas en estos locales durante el último año y los informes resultantes de tales inspecciones, para constatar si se cumple o no con las ordenanzas que indican que todo edificio de propiedad pública o privada destinado al uso de concurrencia de público.
Éstos deben presentar características que no obstaculicen el desenvolvimiento de personas con discapacidad. Todo local debe contar con por los menos un baño de uso indistinto para ambos sexos, para ser utilizado por personas con discapacidad y de edad avanzada.
Ya en 2013 la organización no gubernamental “Sin Barreras” señaló que el McDonald's ubicado en Córdoba y San Martín discriminaba por carecer de baño para personas con discapacidad, tal como obliga la normativa municipal, dado que los únicos sanitarios del local están en el primer piso y no están adaptados.
En aquella oportunidad la denuncia de la ONG llegó al Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi) y la firma de comidas rápidas se comprometió a la construcción de un baño, pero aún no fue ejecutado.
Dio pena
Por otro lado, el domingo pasado por la tarde un joven con discapacidad motriz concurrió al bar “Quitapenas” -concesión municipal ubicada en el parque de España- y al momento de ir al baño se encontró con que quedaba en el segundo piso.
La madre del joven denunció que cuando se acercó a una encargada para reclamar la inexistencia del servicio, el titular del bar la “insultó” delante del resto de los clientes.
“Tenemos que trabajar por una sociedad justa e inclusiva. Las ordenanzas son claras, por eso, es esencial que el municipio proteja los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad, castigando con firmeza los graves atropellos en los que incurren muchos locales”, concluyeron desde el Concejo.