El fallo de la Corte Suprema en favor de la libertad sindical tuvo ayer su primer correlato en la Justicia Federal de esta ciudad, que benefició a un delegado de una organización que no cuenta con personería gremial.
Fue el dispuesto por la jueza Sylvia Aramberri, que otorgó una medida cautelar que obligó al policlínico Pami I a que deje sin efecto el traslado que había dictado contra el agente.
La resolución fue como consecuencia de la presentación realizada el secretario general de Norte, una nueva Organización de Trabajadores Estatales, Raúl Praino, quien pidió una acción de amparo sindical ante una disposición del director del Pami I, Dante Giannone, que lo mandaba a la oficina de Auditoría, según consigna en su edición de hoy el matutino rosarino la Capital. De acuerdo al planteo de Praino y su abogado defensor, Gustavo Feldman, ello fue "producto de la persecución y hostigamiento por la actividad gremial, desalojándolo de su oficina y desconociendo su categoría, antigüedad y status gremial".
La jueza Aramberri citó a las partes y, tras escucharlas, dispuso "la suspensión de los efectos de la disposición dictada por el policlínico Pami I" contra Praino.
Feldman dijo que "la resolución es "doblemente valiosa, porque pone a los instrumentos internacionales (convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo) por encima del derecho interno argentino".
Luego, agregó el profesional que "de esta manera, se desnuda una vez más el trato discriminatorio y persecutorio que caracteriza a algunos dirigentes del Pami; en este caso, un funcionario que por el hecho de ser médico debería respetar mínimas cuestiones de trato humanitario, pero que, por propósitos inconfesables, procede arbitraria y torpemente".