La jueza federal Laura Inés Cosidoy volvió a ser blanco de críticas por su función como defensora oficial en 1979, en plena dictadura. La magistrada que en marzo pasado había reconocido al diario Rosario/12 que Galtieri le salvó la vida y hoy luchadores por los derechos humanos "ponían bombas durante el Proceso", volvió a ser cuestionada, esta vez por Julio Piumato, dirigente del gremio judicial nacional y la CGT
Según publica este jueves Rosario/12, el secretario de Derechos Humanos de la CGT recordó que presos políticos que eran trasladados de Coronda a Buenos Aires le confiaron que la actual camarista "les pedía que se quiebren para poder interceder por ellos ante su amigo Galtieri con quien cenaba bastante seguido".
En contacto con Radio 2, la jueza Laura Cosidoy se defendió de esos dichos y reivindicó su pasado como defensora oficial de Santa Fe. "No tengo la menor idea de a qué vino esa declaración dentro del contexto de su discurso. No conozco a Piumato, no nos cruzamos en la vida", expresó Cosidoy.
"Comenzó con una falsedad, él dice que los detenidos de Coronda iban a Buenos Aires y que ahí entró en contacto, pero eso es falso. Cuando me designan defensora, armo los expedientes para que mis detenidos lo conocieran y jamás hubo un procesado de la ley 2840 en Coronda", explicó. Y añadió: "Esto suena novelesco. Pensé que con mis declaraciones de marzo pasado estaba todo cerrado. Dicen que le pedía a los detenidos que reconozcan que eran subversivos. Yo era defensora en causas penales, detenidos de la ley 2.840, cómo se puede pensar que puede ser válido un arrepentimiento".
Por último, la magistrada no descartó que su denuncias sobre que "llovía marihuana en la provincia de Santa Fe" pueden haber afectado ciertos intereses políticos. "Quizás fue por mis denuncias a la gestión del ex ministro de Justicia de la Nación", concluyó.