Esta semana, al finalizar el juicio que lo tuvo como principal acusado, la jueza de Sentencia Carina Lurati lo condenó a pasar 17 años y 8 meses en prisión. El monto de la elevada pena se estableció por la acumulación de delitos que pesaban en el prontuario del acusado.
El fallo hizo mención al asalto al súper, agravado por la participación de un menor y resistencia a la autoridad. Describió el proceso por el asesinato, agravado por el uso de arma de fuego, y por último anexó los años que le quedaban por cumplir a Rivero de una condena previa.
Pero Rivero no fue el único imputado en el crimen. Su hermana llegó detenida a la etapa de sentencia como coautora o instigadora del ataque. Durante el proceso quedó demostrado que la muchacha estuvo al lado de su hermano cuando éste asesinó a su pareja. Incluso llegó a agredir a la víctima con insultos y hasta le arrojó una piedra en la cabeza. Pero al cabo de la valoración de la prueba, la jueza consideró que los elementos en su contra no fueron suficientes y la absolvió "por la duda".
El ataque.
Perla llegó hasta la vivienda con su hermano Lucas. "Decile que salga ahora o le tiramos la casa abajo", le habría dicho la joven a una de las hermanas del hombre. Gálvez, al escuchar el alboroto en la puerta, salió a la calle. Los testigos contaron que Rivero le dijo, en medio de un cruce de insultos "que respetara a su hermana". Y entonces Gálvez "lo invitó a pelear". Hubo un forcejeo y la víctima "se fue de boca al piso". Rivero extrajo una pistola calibre 9 milímetros y gatilló sobre el cuñado. La bala ingresó por el tórax y causó una hemorragia masiva. Fue una muerte instantánea.
Rivero y la chica estuvieron prófugos varios meses. Miguel fue descubierto por la policía casi 6 meses después en una casa de Iriondo al 5300, donde no se hallaron armas pero sí balas 9 milímetros similares a la que mató a Gálvez. Perla fue detenida tiempo después.
La captura de Rivero dejó al descubierto que aparecía en las actuaciones por el asalto a un supermercado chino de Córdoba al 5800, donde dos jóvenes armados se apoderaron de dinero y una cantidad de ticket. Al escapar, se cruzaron con un policía de civil, hubo un tiroteo y cayó herido en un hombro Rivero, quien tenía en su poder una Bersa 9 milímetros. Su cómplice era un chico de 17 años.
De acuerdo a lo que se reconstruyó en el proceso, la noche de la tragedia Gálvez estaba en su casa de Juan Canals 2598, en la zona sur, en compañía de sus hijos y algunos hermanos. La relación entre la víctima y Perla, su compañera, era tormentosa, según testigos. En su indagatoria, Perla o Yaya como la conocían en el barrio, contó que Miguel la golpeaba con frecuencia: "Hice muchas denuncias y él una vez terminó preso porque casi me mató". No se pudo precisar qué fue lo que encendió la mecha esa noche del 11 noviembre de 2007. l