En defensa del abolicionismo para “construir” una sociedad sin penas
Propone resolver los conflictos con “solidaridad y simpatía” .
El propio Eugenio Zaffaroni admite que el “abolicionismo” está sumergido en una polémica considerable que no permite obtener una conclusión precisa, ni siquiera entre quienes defienden la teoría que después de veinte años no prosperó en Europa, y hace otro tanto se intenta instalar, sin éxito, en América latina.