Otra argentina fue maltratada y echada de España.
Victoria Di Salvo, una empleada doméstica rosarina, intentó entrar a esa nación para visitar a su hija y fue retenida en el aeropuerto de Barajas. Deseaba quedarse tres meses, pero un empleado de Migraciones le dijo de muy mala manera “en ningún país del mundo le dan a una mucama tantos días de vacaciones”.