La expansión del derecho penal a las empresas es uno de los principales problemas que aqueja en la actualidad a los directivos. Esto es así debido a que advierten una tendencia de los tribunales a imputarles responsabilidad en base a criterios objetivos; es decir, responsabilizándolos por la función o cargo que desempeñan.
Existe una corriente que imputa consecuencias jurídicas no por la comisión directa del hecho sino por el deber de vigilancia y control que recae sobre los altos mandos. "Se está ampliando la forma de analizar la acción delictiva utilizando la tesis de la imputación objetiva", explicó Roberto Durrieu, socio principal del Estudio Durrieu Abogados.
Ocurre que muchos tribunales del fuero Penal Económico se valen de esta teoría al momento de imputar ilícitos; aunque esto no implica que, por el hecho de ser directores, terminen siendo responsables de los delitos.
En este sentido, para el especialista no basta con que objetivamente sea considerado responsable sino que hay que probar que dolosamente está imputado; que tuvo conocimiento que el hecho era prohibido y decidió igualmente llevarlo a cabo.
Por ejemplo, si una compañía comete el delito de evasión la primera medida que tomará la Justicia será la de imputar la infracción a los directivos por la obligación de cuidado o garantía que les corresponde por el cargo que ocupan, dijo. Y puntualizó: "Éste es el primer paso, pero que no quiere decir que se haya cometido un delito, porque finalmente podría ocurrir que estos empresarios no tuvieran conocimiento del hecho delictivo".
"El solo hecho de ser director de una compañía no basta para condenarlo", aclaró.
Los riesgos de la gestión de las empresas y la creciente expansión del derecho penal fueron algunos de los principales temas que más de 200 abogados de los grandes estudios de la city siguieron en el Encuentro de Abogados de Empresa que organizó el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA).
Cambios en la imputación
Guillermo Yacobucci, juez de la Cámara Nacional de Casación Penal admitió que el derecho penal ha avanzado y que se han producido cambios al manifestar que se modificó la forma en que tribunales, fiscales y querellas elaboran la imputación de los delitos.
Esto cambia la estrategia de los profesionales quienes tienen que advertir al directorio de las compañías que, a pesar de no haber estado involucrados en forma directa en el ilícito, pueden ser llamados a indagatoria. "Para estar implicados en un proceso judicial alcanza con la omisión de algo que debió hacerse", agregó.
El magistrado de la cámara de Casación sostuvo que se ha ampliado la imputación al que debió controlar y no lo hizo. Así, explicó que este esquema de responder por delegación no escapa a síndicos y auditores, que también pueden ser imputados.
Durante el encuentro, el juez también señaló que hasta hace unos años los empresarios consideraban delincuentes sólo a los que robaban o hurtaban; sin embargo -agregó- "para ellos (los empresarios) tener la contabilidad en negro o llevar una contabilidad paralela no constituía delito".
Pero Yacobucci explicó que luego de causas como la de Parmalat -donde se demostraron las maniobras de directivos para ocultar situaciones contables- y tras el accionar de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que ha trabajado muy bien en materia tributaria persiguiendo a los evasores, los empresarios de a poco han tomado real conciencia de los alcances de este tipo de delitos.
En esa línea, el juez sostuvo que en materia penal tributaria la Justicia "ha dado avances notorios". Prueba de ello son las casi 200 causas que el fisco denunció por evasión durante 2007. (Ver nota: "Este año, la AFIP denunció en la Justicia evasiones por $230 M").
Aunque aseveró que "todavía no pasa todo lo que debería pasar, ya que la estructura de los juzgados no está preparada".
Rol del abogado
Muchos tribunales tienden en la actualidad a hacer un reproche más objetivo. Igual cabe aclarar que "no puede haber condena penal si no se está seguro que el imputado es conciente del delito que ha cometido", explicó Durrieu.
Esto obliga a los abogados de empresas a ser muy cuidadosos en las defensas para asegurar si se cumplen o no esas funciones.
"Tenemos que analizar la organización de la empresa y trabajar con mucho cuidado en el análisis de la función que los directores delegan a sus inferiores", sostuvo el penalista frente a la atenta mirada de los abogados congregados en el evento.
Daniela A San Giovanni