Maximiliano Montenegro
El proyecto de Presupuesto 2009, que el Gobierno enviará al Congreso el lunes 15 de septiembre, prevé que la inflación minorista del año próximo será de 7,6 por ciento. Por sí sólo ese dato dice mucho. Primero, que la inflación oficial será en el año electoral la inflación de Moreno, con o sin "lassie" en la Secretaría de Comercio. En segundo lugar, ese supuesto básico redunda, como en año anteriores, en una subestimación de los ingresos fiscales y, también, de las erogaciones. Con una inflación (real) más alta, habrá más recaudación para gastar.
Es algo que sucede desde 2003. De hecho, como informó este diario, antes de enviar el Presupuesto 2009, el Gobierno anunciará una ampliación del presupuesto 2008 de 34.000 millones de pesos, que se distribuirán mayoritariamente en subsidios a la energía, el transporte y empresas alimenticias, además de financiar las mejoras en las jubilaciones de este año. Todavía no está decidido si será por ley o por DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia), como sucedió siempre.
Otro de los supuestos del proyecto de ley, que por estas horas circula entre el Ministerio de Economía y la Jefatura de Gabinete, tal vez sea más realista: se prevé un crecimiento económico del 4 por ciento. El número se repite en los últimos años, pero en 2009 es probable que se acerque más a la realidad. El consenso de los consultores económicos -según la encuesta del Banco Central- pronostica una desaceleración de la economía, que este año volverá a crecer entre 7 y 8 por ciento.
¿Cuál es el pronóstico oficial para el dólar en 2009? Un dólar en promedio a 3,35 pesos. Significa un incremento de casi el 10% del tipo de cambio nominal. Es menos de la mitad de la inflación real, pero marca un rumbo: el Gobierno intentará remontar el dólar nominal, para que el atraso cambiario no se profundice a pasos agigantados. Esa estrategia no es sencilla de implementar. Por el arrastre sobre los precios. Pero también, porque el impacto sobre la confianza de los ahorristas es impredecible. Como sea, la recuperación del dólar nominal deberá ser paulatina.
Se prevé que el superávit comercial se reducirá a 7.922 millones de dólares (frente a casi 11.000 millones este año). Las importaciones en volumen crecerían más rápido que las exportaciones, que además enfrentarían precios no tan buenos como este año. Son dólares suficientes para mantener tranquilo el mercado cambiario, sin perder reservas, siempre que amaine el temporal dolarizador de carteras que se largó a mediados del año pasado.
Movilidad. Uno de los puntos más conflictivos en la elaboración del Presupuesto 2009 es la previsión para los aumentos jubilatorios que establezca la movilidad. Hasta ahora, en Economía confeccionaron un proyecto que supone una suba de jubilaciones en el año de sólo 10 por ciento. Admiten que es un supuesto consistente con los números en el papel, pero alejado de la realidad. De aprobarse la ley de movilidad jubilatoria, la primera mejora de haberes se otorgaría en marzo, en base a la evolución de recursos de la seguridad social y salarios del semestre junio-diciembre de este año. El otro aumento se concedería en septiembre, sobre el cálculo del primer semestre del año próximo.
Superávit. En el borrador, el gasto público en 2009 crece 36,7% frente al presupuesto vigente este año y la recaudación crece prácticamente al mismo ritmo. En relación al "presupuesto ampliado" de este año, el incremento del gasto es de apenas del 11,3 por ciento. Sin embargo, no es un dato a tener muy en cuenta por la subestimación de los recursos y gastos que se explicó más arriba.
Se proyecta un superávit primario (antes del pago de intereses) de 3,13% del PBI, unos 33.700 millones de pesos. Con esos 10.000 millones de dólares, se pagarán los intereses de la deuda (22.000 millones de pesos) y una porción de los vencimientos de capital. Para cubrir otros 10.000 millones de dólares de vencimientos de capital habrá que buscar fuentes de financiamiento. En ámbitos oficiales se evalúa refinanciar la mitad con préstamos del Banco Mundial y del BID, y colocaciones de bonos en el mercado local, con las AFJP. Restarían unos 5.000 millones. Con reservas en el Banco Central por 47.000 millones de dólares no hay motivos objetivos para que el fantasma del default revolotee sobre la Argentina.
Perlas. Algunas puntos sobresalientes del programa oficial de gastos para el año electoral son los siguientes:
- De los 59.274 millones de pesos en que crece el gasto público respecto del Presupuesto vigente, 24.089 millones corresponden a "Obligaciones a Cargo del Tesoro". La famosa "Jurisdicción 91" es una caja de libre disponibilidad del Ejecutivo. Desde allí se suelen reasignar partidas, por decreto o decisiones administrativas de la Jefatura de Gabinete a cualquier área. En 2009, esa jurisdicción sumará 31.430 millones contra los 7.340 millones de este año. Implica un incremento del 328 por ciento.
- El gasto previsional engordará en 15.493 millones, respecto del presupuesto vigente. Allí se incluiría parte de los aumentos concedidos este año y parte de la movilidad del próximo.
- Otro de los aumentos importantes de fondos corresponden a los subsidios a empresas alimentarias y productores agropecuarios que otorga la ONCCA (Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario). Llegarían a 3.400 millones de pesos, 259% más de lo presupuestado este año.
- Julio De Vido es el ministro que manejará, por lejos, la mayor cantidad de recursos. El gasto del Ministerio de Planificación llegará a 30.181 millones. Los casi 7 millones adicionales, respecto de este año, son más subsidios al transporte y la energía.
- Hay una partida de 159,6 millones destinada a costear los "gastos de las elecciones legislativas", fondos que administrará el Ministerio del Interior para la realización de los comicios.
- Se destinará una partida extra de 50 millones de pesos al INDEC (¿de Moreno?) para "las tareas Pre-Censales del Censo de Población, Hogares y Vivienda" a realizarse en el año 2010.
Tablita. El Gobierno decidió postergar los cambios en la "tablita de Machinea" -que establece la escala de deducciones aplicables al impuesto a la Ganancias- para el año próximo. La modificación debe instrumentarse por ley y sería un elemento para "endulzar" el proyecto de Presupuesto 2009. Pero por estas horas Hugo Moyano presiona para apurar los tiempos.